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A muchos nos va a tocar “dar el callo” durante estos meses estivales, mas aún si queremos aprovechar este tiempo para recuperarnos un poco del parón del coronavirus. Si empiezas a ver que el móvil y las redes sociales se llenan de fotos idílicas y de paisajes paradisiacos, no te desanimes, pues estas cosas suelen minar la moral de cualquiera. Mientras esperamos las ansiadas vacaciones, el trabajo sigue y hay que saber enfrentarse a ello con ganas y buen humor.

Con el calor estamos más irritables, nos sube la tensión, nos sentimos más cansados, el rendimiento desciende y la productividad también. Para que el ánimo y la eficiencia no decaigan en esta época, es bueno seguir algunos consejos de actitud y  de rutina que pueden mantenernos a flote. ¡Que no sea por no intentarlo!

 

No pases calor en tu lugar de trabajo

El bienestar en nuestro ambiente laboral es fundamental para hacer llevadera la jornada. Trabajar con mucho calor afecta al rendimiento por lo que es recomendable crear una temperatura agradable a tu alrededor de entre 20 y 25 grados.

Es imprescindible trabajar con una temperatura adecuada, ya que el exceso de calor produce irritabilidad, cansancio, mal humor, impaciencia e incluso bajones de tensión, por lo que tendremos que hacer uso del aire acondicionado o un buen ventilador para trabajar más frescos.

 

Sé organizado

Anota en una agenda los nombres, mails y números de teléfono de las personas con las que tienes que contactar estas vacaciones, una buena organización es la mitad del trabajo bien hecho.

 

Mentalidad Positiva

En verano nos puede apetecer más salir de la oficina y estar en la calle, pero hay que tener claro que tenemos unos objetivos que cumplir sea la época del año que sea. Puede que la tarea a desempeñar no sea demasiado urgente, pero hay que hacerla igual de bien y motivado.

 

Buen humor y optimismo

Si nos ponemos a pensar en lo que estarán haciendo otros que están de vacaciones, no sólo perderemos el tiempo que podríamos invertir trabajando, sino que eso contribuirá a ponernos de mal humor y afectará directamente a nuestro rendimiento. Es imprescindible llevarlo con optimismo (ya llegarán nuestras vacaciones) y buen humor.

 

Mantén una adecuada rutina de sueño

En función de la zona en la que vivas, descansar durante la noche puede convertirse en una odisea. Sin embargo, dormir es fundamental para encontrarse bien, tener la mente despejada y ser productivo al día siguiente.

 

Alimentación sana y fresca

Aunque en verano apetece menos cocinar por el calor que se desprende de los fogones, es importante cuidar la alimentación. Opta por frutas y verduras, algo fresco, sano y fácil de hacer que, además, aportarán a tu organismo la hidratación que necesita.

 

Realiza ejercicio

Debido al calor, mucha gente deja de hacer ejercicio durante el verano. Sin embargo, practicarlo mejora la concentración y facilita el descanso nocturno. Intenta practicar deporte a primera o última hora del día cuando el ambiente no está todavía tan caldeado.

 

Disfruta de tu ciudad

Es muy probable que las calles de tu ciudad estén más vacías que nunca, algo que se convierte en una bendición: llegar en menos tiempo al trabajo, caminar más lento, hacer menos colas en las tiendas… Hay que sacarle partido a la descongestión de gente en la ciudad.

Aunque estés trabajando no te olvides de tener unos ratos de desconexión, ya sea para ver tu serie favorita, dar un buen paseo, ir a la piscina o salir a tomar algo. Todo lo que te hace feliz impactará positivamente en tu actitud y en el trabajo.